La laparoscopia
Desarrollada en primer lugar para intervenciones sobre la pequeña cuenca en la mujer, en ginecología, luego en cirugía digestiva y visceral, la laparoscopia se utiliza ahora mucho en cirugía urológica.
Principio general de la laparoscopia
El principio de este acceso quirúrgico consiste, en un paciente con anestesia general, en crear un espacio en la cavidad abdominal por gas (dióxido de nitrógeno) inyectado a la ayuda de un soplador, luego de introducir la óptica conectado a una cámara a través de un trocart que permite ver sobre un monitor el campo quirúrgico.
Otros trocart permiten el paso de instrumentos quirúrgicos especialmente concebidos para este acceso laparoscopico.
Así pues, no hay incisión, por lo tanto no de cicatrices, sino solamente de los pequeños agujeros u orificios por los cuales se ponen en lugar de los trocarts. Esta técnica operatoria se desarrolló a la clínica Santo-Agustino dados 1994 en el servicio de Urología.
Aplicaciones
Toda la cirugía urológica puede ser realizada por Laparoscopia:
Cirugía de la próstata
Cirugía del riñón y sus malformaciones
Cirugía de la vejiga
Cirugía del prolapso y la incontinencia urinaria
Cirugía del Litiasis urinario
Ventajas de la laparoscopia
Quirúrgicos :un enfoque muy anatómico del acto quirúrgico. Gracia a la magnificencia de la cámara, permite realizar reconstrucciones con un engorde tan importante que con un microscopio, recoger o realizar de espacios de disecciones a veces inaccesibles en cirugía convencional.
Médicos :Consumo menos importante de analgésica en postoperatorio, vuelta rápida a una vida normal.
Estética :no hay cicatriz
Médicolegal :posibilidad del registro vídeo de la intervención